jueves, 4 de diciembre de 2008

Nacimiento verbal

Apreté las manos del ánimo
aferrándome a la libertad
y abrí las piernas del abandono.
Alboroté la sangre que dormitaba en mis venas,
y espantando las cigüeñas de la fantasía
respiré por los pulmones de la esperanza.
Contraje el desconsuelo
y con un grito de dolor
a la luz de la luna llena
embestí sin compasión al silencio…
pariendo la palabra.






©YGC/AMORA
Imagen Egon Schiele

4 comentarios:

  1. Hermosa manera de nacer en la palabra. Creo que tendremos que aprender a abortar el abandono y la fantasía para que surja la vida en el movimiento de nuestra energía
    Muy original tu poema.
    Saludos

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  2. Hermoso parto el de tu alma a juzgar por el resultado... Te beso con cariño a la vez que te pido disculpas por mi ausencia, producto de un exceso de trabajo,
    V.

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  3. Y el verbo se hizo carne, carne que, como la voz, se desvanece... Y si se escribe, se perpetua.

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